Browse By

¿Esto es real?

universe_simulation-820x1159

Rodrigo Soto Moreno

Si la memoria no me falla, fue caminando en el patio de piedras de casa de mi bisabuela Ena y de mi bisabuelo Félix, con apenas 5 años en el planeta Tierra, cuando experimenté la sensación de estar consciente, del denominado “pienso, luego existo” de René Descartes, del sentir que mi mente estaba atrapada dentro de un receptáculo de 1,300 centímetros cúbicos aproximadamente.

Fue un choque de los sentidos que nos hacen percibir lo que es real y la mente que nos puede transportar a diferentes lugares gracias a la imaginación, misma que se nutre de nuestras experiencias literarias, particularmente las de ciencia ficción, pero muchas más aquellas que se acercan a la ciencia.

Lo anterior se refuerza con todas aquellas ocasiones en que hemos soñado y nuestra mente tiene dificultad para reconocer lo real de lo imaginario, a pesar de que existan situaciones que desafían las leyes matemáticas, de la física, química o biología, es decir que en nuestra aparente realidad sería casi imposible.

Valga todas estas remembranzas, con tintes filosóficos, de mi infancia, para discutir sintéticamente la posibilidad de que este universo sea una simulación. Lo que pareciese una cuestión de ciencia ficción, por increíble que parezca, ha sido abordada por diferentes científicos y tecnólogos de consolidada y positiva reputación.

Iniciamos con la aseveración de James Tegmak, cosmólogo del MIT, quien dentro del escrito de Sarah Lewin titulado: “Is the Universe a simulation? Scientist Debate” y publicado en Space.com, nos dice lo siguiente: “Cuanto más aprendí sobre la realidad más tarde, como físico, más me impresionó que, cuando se profundiza en cómo funciona la naturaleza desde el fondo, ahí abajo en donde se puede mirar a un montón de quarks y electrones…Si nos fijamos como se mueven esos quarks, las reglas son enteramente matemáticas, por lo que podemos decir”.

Dentro del mismo artículo de Lewin, podemos encontrar también lo descrito por James Gates, físico teórico egresado del MIT, quien ha trabajado en la super teoría de cuerdas, buscando describir todas las partículas y fuerzas del universo con ecuaciones para comprender las vibraciones de esta teoría y dar así un acercamiento al funcionamiento de este universo.

Gates nos dice que ha encontrado lo que parece ser código computacional, específicamente códigos de corrección de errores, mismos que se utilizan para comprobar y corregir errores que se han introducido a través de la informática. Para Gates, encontrar ese tipo de código dentro de un universo que no ha sido computado, es extremadamente extraño.

En palabras de Gates: “Los códigos de corrección de errores son los que hacen que los navegadores funcionen, entonces ¿por qué estaban en ecuaciones que estudiaba sobre los quarks, los leptones y la supersimetría?”.

Pero bueno, de dónde viene toda esta teoría de que estamos dentro de una simulación. Esto viene del argumento del artículo presentado en 2003 por Nick Bostrom, titulado: “The Simulation Argument”, en donde se tiene básicamente lo siguiente, según el propio Bostrom:

“En un argumento en donde al menos 1 de 3 proposiciones es válida, pero no nos dice cuál de esas es verdadera y las proposiciones en cuestión son:

  1. Que casi todas las civilizaciones con su estado de desarrollo tecnológico se extinguen antes de lograr madurez tecnológica.
  2. La segunda es que hay una convergencia entre todas las civilizaciones tecnológicas en donde todas pierden interés en realizar simulaciones de ancestros (es decir simulaciones muy detalladas de sus antepasados).
  3. Realmente estamos viviendo dentro de una simulación.

La idea básica aquí, de acuerdo a Bostrom, es que supongamos que la primera posibilidad no es cierta, es decir que un amplio grupo de civilizaciones logra la madurez tecnológica, sumado a que sí hay interés en esas civilizaciones para desarrollas simulaciones de ancestros. Al debilitar las posibilidades 1 y 2, tenemos que si esas civilizaciones dedicarán un pequeño tiempo y recursos a la creación de simulaciones, podríamos tener números astronómicos de personas en la simulación de ancestros”.

Bostrom incluso da un paso más al considerar que dentro de esa simulación, podría darse el caso de que los organismos simulados lograrán un desarrollo tecnológico maduro y crearán sus propias simulaciones de ancestros. Es decir una simulación dentro de una simulación. Inicia la paradoja.

Bueno ahora conviene dar un paso hacia atrás y mirar todo desde una perspectiva más amplia. Primero, como dijimos, todo esto pareciera más ciencia ficción que ciencia dura, pero la realidad es que analizamos el avance exponencial de nuestra tecnología computacional, especialmente en las consolas de videojuegos o dentro de nuestras computadoras, podremos inferir que llegaremos a un punto en donde difícilmente podremos diferenciar lo que es real, de lo que es virtual o código computacional de 0 y 1.

Pero en este punto se pone muy interesante nuestra hipótesis, pues de ser cierta, como lo comenta James Gates, entonces abrimos la posibilidad de la vida eterna, de la resurrección y de diversos puntos que solo han sido tratados en el ámbito religioso. Pues en palabras de Gates: “Si lo pensamos en términos de una computadora, y si todos nosotros somos una simulación, entonces somos como programas y mientras yo esté en una computadora que no esté dañada, siempre puedo volver a correr el programa. Es decir si estamos en una simulación y existe una estructura que procesa esa simulación, y mientras esa estructura siga siendo funcional y operativa, nosotros como entes simulados podemos volver siempre a tener propósito en nuestra existencia”.

Por su lado, Neil deGrasse Tyson, retomando lo expresado por Gates, nos comenta que si efectivamente estamos en una simulación y que somos parte de un código computacional, entonces la computadora puede ser reiniciada y la simulación volvería a correr el programa, pasando todo exactamente igual. Claro siempre y cuando aceptemos que estamos dentro de una simulación.

Por otro parte, Lisa Randall, física teórica de la Universidad de Harvard, cuestionada por deGrasse Tyson en relación a que si dentro de la Teoría del Todo se puede encontrar la ecuación que dio origen a nuestro universo y que pudiera considerarse como el inicio de una simulación, ella responde: “creo que el nombre de Teoría del Todo es incorrecto, por muchas razones, pues aunque podamos utilizar un sin número de ecuaciones e iniciar nuestro sistema de diferentes formas y condiciones, existe mucho que no conocemos, pues a pesar de comprender la gravedad cuántica y algunas otras ecuaciones, no sería suficiente para que la simulación pudiera hacer predicciones muy detalladas e indistinguibles de la realidad”.

Regresando con Bostrom y su argumento sobre la simulación de ancestros, él habla sobre algo muy especial, nunca antes hecho por nuestra especie y considerando a seres superinteligentes posthumanos, quienes serían capaces de hacer personas simuladas y conscientes, lo que requeriría simular el funcionamiento del cerebro, hasta el nivel neuronal para que así se logrará crear conciencia y no solamente como la conciencia de un ser formado por átomos de carbono, sino un ser que sea capaz de realizar cierta clase de computación.

Esto último se torna muy interesante, pues sería algo similar a lo que se propone en la película Welt am Draht (El mundo conectado), con el particular ingrediente de que un ser simulado pudiese escapar de ese mundo simulado y salir al mundo real para ser consciente.

Desde mi perspectiva, la paradoja se torna muy interesante cuando agregamos otro ingrediente, aquel que considere que lleguemos al punto de superinteligencia y madurez tecnológica para crear la simulación, pero siendo así y si nosotros lo pudimos lograr, ¿entonces efectivamente estamos dentro de un mundo virtual? Pues si nosotros como posthumanos, como dice Bostrom, lo hemos hecho ¿qué impide a otros seres simularnos para conocer más de sus ancestros? Es decir, la misma posibilidad de que nosotros hagamos esas simulaciones indistinguibles de lo que es real o lo que es virtual, abre la puerta a que nosotros ya estemos dentro de una.

Seguramente al acercarnos al punto de la singularidad de Kurzweil, tendremos una respuesta más clara a este tema.

http://economiadelasideas.mx/esto-es-real/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *